Cirugía de reimplantación ureteral - niños

Definición

Los uréteres son los conductos que transportan la orina desde los riñones hacia la vejiga. La reimplantación ureteral es una cirugía para cambiar la posición por donde estos conductos entran a la pared de la vejiga.

Nombres alternativos

Ureteroneocistostomía - niños; Cirugía de reimplante ureteral - niños; Implante ureteral; Reflujo en niños - reimplantación ureteral

Descripción

Este procedimiento cambia la forma en la que el uréter se sujeta a la vejiga.

La cirugía se lleva a cabo en el hospital mientras el niño está dormido y no siente dolor. Esta se demora de 2 a 3 horas.

Durante la cirugía, el cirujano:

La cirugía se puede realizar de 3 maneras. El método usado dependerá de la condición de su hijo y de cómo los uréteres necesitan ser sujetados de nuevo a la vejiga.

Su hijo será dado de alta de 1 a 2 días después de la cirugía.

Por qué se realiza el procedimiento

La cirugía se realiza para evitar que la orina se regrese de la vejiga a los riñones. Este se denomina reflujo, y puede ocasionar infecciones repetitivas en el tracto urinario y daño a los riñones.

Este tipo de cirugía es común en niños con reflujo debido a una anomalía congénita del sistema urinario. En los niños mayores, esto se puede hacer para tratar el reflujo debido a una lesión o enfermedad.

Riesgos

Los riesgos de cualquier cirugía son:

Los riesgos de este procedimiento son:

Los riesgos a largo plazo incluyen:

Antes del procedimiento

Le darán instrucciones específicas acerca del consumo de alimentos y bebidas basado en la edad de su hijo. El médico del niño puede recomendarle que:

Después del procedimiento

Después de la cirugía, su hijo recibirá liquídos a través de la vena (IV). Junto con esto, al niño también le pueden dar un medicamento para aliviar el dolor y calmar los espasmos en la vejiga.

Es posible que su hijo tenga una sonda, que es un tubo que irá desde la vejiga para drenar la orina. También puede haber un drenaje en el vientre del niño para que los líquidos salgan después de la cirugía. Estos se pueden retirar antes que el niño sea dado de alta. En caso contrario, el médico le indicará cómo cuidar de ellos y cuándo regresar para retirarlos.

Cuando el niño vuelva de la anestesia, es probable que llore, luzca intranquilo o confundido, y se sienta enfermo o vomite. Estas reacciones son normales y desaparecerán con el tiempo.

Su hijo necesitará permanecer en el hospital por 1 a 2 días, dependiendo del tipo de cirugía que tuvo.

Expectativas (pronóstico)

La cirugía es exitosa en la mayoría de niños.

Referencias

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